Breve historia de la Denominación de Origen
Vinos de Madrid.
En
marzo de 1986 el Ministerio de Agricultura aprueba la Denominación
Específica Vinos de Madrid. Por fin, en noviembre de 1990 queda reconocida
oficialmente la Denominación de Origen Vinos de Madrid. Al siguiente año,
ya están en el mercado las botellas con la contraetiqueta de Vinos de
Madrid y desde Enero de 1992 se comienzan a comercializar los primeros vinos
de crianza.
La última década ha sido crucial en la consolidación
de esta tendencia, ya que en el siglo XXI los vinos de
Madrid compiten en las cartas de los mejores restaurantes. Este hecho es importante no solo por el incremento
en el consumo de estos vinos de calidad. Las previsiones auguran un consumo creciente
en los hogares, siguiendo la línea europea. Por tanto, el vino de Madrid
deberá situarse convenientemente para reafirmar su sitio entre los mejores
vinos del país y recuperar el prestigio que ostentaron tiempos atrás.